sábado, 21 de abril de 2012

Cracovia

Hola a todos
Les dejamos el informe del día escrito por Magali Rosenzvit, Marina Puterman y Julieta Toiberman
Mañana comenzamos el día a las 5 de la mañana
Dejamos el hotel de Cracovia
Visitaremos Majdanek y la Yeshivá de Lublin
Polar 1, 2 y 3 viajan a la madrugada del lunes a Israel
Polar 4 el lunes recorre a la mañana el gueto de Varsovia y al mediodía viaja a Israel
Mañana Domingo no publicamos en el blog
El lunes colgamos el próximo informe
Estamos todos muy bien
Saludos
Marcelo

Hoy comenzamos el recorrido por lo que solía ser el barrio judío de Cracovia antes de la segunda guerra mundial. Pasamos por diversas sinagogas judías y pudimos observar la cantidad y diversidad de corrientes judías que allí vivían.
Entre las varias sinagogas visitadas encontramos la de Isaac, donde nos contaron la leyenda del por qué de su creación.
Al ir luego adonde se encontraba el guetto de Cracovia hemos podido dar cuenta del modo de vida que llevaba el pueblo judío polaco durante la Shóa.
Nuestra recorrida en el guetto se inició en la plaza de deportaciones, donde los judíos arribaban cuando eran echados del barrio de Casimiro y donde también debían esperar para poder ser anotados en las famosas listas de Schindler.
La plaza domina el guetto. En la actualidad podemos encontrar una plaza de adoquines con sillas de hierro que representan la ardua espera que debían padecer los judíos para poder ser incluidos en las listas.
A continuación nos dirigimos hacia una calle que aún conserva parte del muro que encerraba al guetto.
El muro conserva su forma actual, el ejército Nazi creaba muros que imitaban las formas de lápidas para simbolizar el encierro, la muerte.
Un dato relevante que influyó en su momento en la vida de los judíos que vivían en el guetto y que no quiero dejar de mencionar, es la farmacia. Dentro del guetto se encontraba una farmacia dirigida por un polaco no judío, Tadeus Pankievich,  actualmente reconocido como justo entre las naciones.
Este hombre no solo convenció a los nazis de que le permitan tener la farmacia en funcionamiento durante la guerra sino que proporcionó medicamentos a los judíos y el espacio de su farmacia para esconder torot y demás cosas de valor.
Fue en este lugar donde, al momento de finalizar nuestra visita, el grupo se sumió en un profundo y polémico debate. ¿Quiénes son las víctimas? ¿Quiénes son los victimarios? ¿Cuál fue el papel que jugaron los polacos en todo el conflicto? ¿Se los puede acusar? Ante esto el grupo se vio dividido, y sin embargo, ninguno tenía la respuesta errónea o correcta, nos escuchamos entre todos y cada uno reflexionó individualmente.


Aushwitz: Marcha por la Vida Sentimientos de Marina Puterman
La verdad es que es inexplicable lo que se siente al llegar al campo.
Ver las miles de personas, saber que somos todos de distintos lugares del mundo, que hablamos diferentes idiomas y que estamos todos ahí por una misma causa, LA VIDA.
Al comenzar la marcha se toco el shofar y al entrar a birkenau se escucho a unos chicos americanos cantando “am Israel jai” mientras saltaban y bailaban. A mi personalmente me emociono muchísimo ya que yo en la madera que nos dieron escribi “am Israel jai, no pudieron”. Sentí que estábamos completamente conectados.
Entramos y nos quedamos mirando a nuestro alrededor, vimos las muchísimas barracas, las dimensiones de todo, era enorme pero nos quedamos mirando la cantidad de alambre de pua que había; todos mis compañeros y yo pensamos en una película que habíamos visto, El escape de Sobibor, donde dos prisioneros rompían el alambre para escaparse. Nos imaginamos eso, el encierro constante y la desesperación por encontrar nuevamente la vida, la felicidad y la fe.
Después nos adelantamos hasta donde estaba el escenario que estaban como 8 sobrevivientes diciendo porque decían el kadish y todo el mundo, literalmente TODO el mundo comenzamos a decirlo,. A su término, comenzamos con el Hatikva. Eramos montones y montones de chicos, de grandes, de gente cantando en el mismo idioma sin ninguna barrera que se interfiriera, estábamos cantando el himno de la esperanza.
En mi vida vivi algo más emocionante, la piel de gallina, el sentimiento de sentirme más judía que nunca, más de mi pueblo que nunca, era único.
Tuvimos la suerte de recorrer Birkenau y poder escuchar a Sara Rus y Taube, dos sobrevivientes de la Shoa. Sara sobrevivió a Aushwitz y nos estaba contando su historia, fuimos sumamente privilegiados en escucharla ahí, en ese mismo lugar donde sufrió como millones de personas y donde lucho por su vida. Estábamos ahí, todos conmocionados con las hisotrias de esas dos valientes, esas dos mujeres con un valor impresionante que no se ve todos los días. SON UN EJEMPLO A SEGUIR. Y de repente las dos se pararon y comenzaron a aplaudirnos, a agradecernos por escucharlas, ahí me bloquee de nuevo, no pude entender como me van a estar agradeciendo a mí, como van a estar aplaudiéndome a mí, si yo soy la que está sumamente fascinada con sus vidas y las admiro plenamente por el coraje. Me cayeron lagrimas de orgullo de escucharlas.
Los días en marcha en general son emocionantes el 100% cada lugar visitado me hace darme cuenta de lo importante que es vivir, de que no me tengo que preocupar por cosas sin sentido, que hoy las cosas materiales están y mañana no están y que lo que de verdad importa es tener a la gente que nos quiere, a nuestros amigos, familias, novios, novias, seres queridos; que hay que aprovechar al máximo cada cosa vivida y que si queremos que esto no vuelva a suceder entonces tenemos que recordarlo siempre, y MARCHAR POR LA VIDA, estando o no estando en el lugar físico. La memoria no puede faltar NUNCA

Sensaciones de Melina Schapira en Auschwitz
Hoy fue un día muy particular. Fuimos a Auschwitz, pero esta vez entramos en algunos bloks. Donde dormían de a 2 a 12 personas, donde se bañaban, donde estaba la cantidad de pelo, zapatos, valijas y cepillos que les habían sacado, todas las cosas que yo ya conocía, que sabía que existían por medio de fotos, pero que fueron muy fuertes de ver. Entramos al Block 11, donde torturaban a los que hacían algo que a los nazis no les gustaba (desde ir al baño fuera de horario hasta robar una manzana para comer) y era muy feo ver calabozos oscuros donde tenían que estar ahí dentro por días, o tenían que estar toda la noche parados y durante el día trabajar, son cosas que no entran en la cabeza, y aún hoy después de verlo con mis propios ojos, porque yo ahora si puedo testificar que esto realmente paso, no lo puedo procesar
Al momento de entrar a la cámara de gas no sentí  nada. Yo sabía que de la manera que entré  podía volver a salir, nunca voy a poder ponerme en su lugar y sentir el sufrimiento, porque es morboso y tampoco lo podría llegar a entender nunca.
Me sentí mal por no sentir nada, pero después entendí que lo importante acá y lo único que debo hacer es aprender y ver, para después contar, porque los testimonios vivos lamentablemente se van acabar, y acá entramos nosotros para que la historia nunca se corte, y ojala que cuando mis hijos y nietos tengan mi edad, puedan venir y marchar por la vida tal cual lo hice yo.
Ayer entendí que hay un compromiso de la marcha de la vida y mi meta a partir de la vuelta de este viaje es poder cumplirla lo mas que pueda.
1.       Me comprometo a mantener en vida el honor y el legado de las multitudes de nuestra gente que fue vencida en el Holocausto.
2.       Me comprometo a luchar contra el anti-semitismo, anti-sionismo, negadores del Holocausto y de todo tipo de odio dirigido hacia el pueblo de Israel.
3.       Me comprometo a pelear contra cualquier acto de injusticia o discriminación manifestada en contra de cualquier organización religiosa, nacionalidad o grupo étnico.
4.       Me comprometo a participar activamente en el fortalecimiento del pueblo judío en la diáspora
5.       Me comprometo en ampliar mi conocimiento de la historia judía y transmitir el amor haciala vida judía a la próxima generación
6.       Me comprometo a dar tzedaka, extender nuestras manos a los judíos necesitados en donde quiera que vivan en el mundo.
Al finalizar el dia, después de cenar todas las noches hacemos una charla con el polar para contar sentimientos y sensaciones que tuvimos durante la jornada. Hoy fue muy emocionante, ya que hablamos todos y de a poco comenzaron a quebrarse, nos pudimos abrir y ayudarnos, fue muy lindo escuchar lo que cada uno pensaba. Algunos se acordaban de sus familias y pensaban como se sentirían si se los sacaran, otros de momentos feos que pasaron y tuvieron a sus seres queridos en donde apoyarse, y concordamos todos en que hay que valorar mucho la vida, que es lo mas importante de todo, y que no hay que sufrir por cosas que no son tan importantes, porque somos muy afortunados por lo que tenemos.
Estoy muy orgullosa de haber venido a este viaje y de poder estar compartiendo con mis amigos estos momentos tan fuertes, ya que es muy importante tener en quien apoyarse.

1 comentario:

  1. Yo soy la abuela de Carolina Sassoon estoy leyendo cada día me emocione lloro estoy contenta ya que mi nieto mayor fue y se lo que deja este viaje como enseñanza .Besos Carito te extraño un monton y besos a Marcelo y todos los que no dejan de informarnos gracias

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